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La Guía Portage
un apoyo para conocer el desarrollo
de los preescolares*
María de la Paz González Rodríguez
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El trabajo en el aula con grupos numerosos de preescolar, con niños cuyas edades fluctúan entre los 3.8 y los 5.7 años, da cuenta de la dificultad que representa para los maestros proponer la operación de la currícula del nivel mediante situaciones didácticas innovadoras, interesantes y motivadoras para todos los niños, considerando sus características específicas de acuerdo con su edad cronológica y su contexto social. La revisión y aplicación de la Guía Portage de Educación Preescolar es útil a los maestros para evaluar el comportamiento del niño en los diferentes aspectos de su desarrollo y brinda la posibilidad de planear actividades que conduzcan a la adquisición de destrezas, habilidades y capacidades. La Guía contiene objetivos que se basan en patrones de crecimiento y desarrollo normal y puede utilizarse con niños desde el nacimiento hasta los 6 años, así como con pequeños que presenten capacidades diferentes. Además, evalúa aspectos como área motora gruesa, área motora fina, área perceptivo-cognitiva, área del lenguaje y área de socialización. |
Introducción
La función pedagógica que cumple la educación preescolar se vincula con la enseñanza intencional y sistemática de un conjunto de contenidos curriculares específicos del nivel, así como también con la construcción de estrategias de exploración del medio y de aprendizaje distintas de las familiares. Como parte de dicha función –que no la única– se encuentra la preparación para el nivel de primaria, que representa probablemente la tarea más tradicional del nivel. Aquí se enfatizan tanto contenidos curriculares como propedéuticos para el ingreso a la escolaridad elemental, principalmente los relacionados con el cálculo y la lectoescritura, además de introducir a los niños en los códigos y las reglas propias de la cultura escolar.
Esto es característico del funcionamiento de un sistema educativo en el que cada nivel prepara para el pasaje al nivel subsiguiente, por lo que la articulación entre niveles se basa en la continuidad de los aprendizajes alcanzados.
En México, la corriente que fundamenta el currículo es la de Lev Vygotsky, y el trabajo de Ángel Villarini, de la Universidad de Puerto Rico, respecto al currículo orientado al desarrollo humano integral (codhi). Se plantea el trabajo por competencias en seis diferentes campos formativos: Desarrollo personal y social, Lenguaje y comunicación, Pensamiento matemático, Exploración y conocimiento del mundo, Expresión y apreciación artísticas, Desarrollo físico y salud.
Las educadoras fundamentan su práctica a partir de los propósitos que plantea el actual Pro-grama de Educación Preescolar 2004 (sep, 2004) y que expresan el perfil de egreso de los niños y las niñas, es decir, el ideal educativo del nivel.
Sin embargo, la realidad en las aulas preescolares lleva a las docentes a buscar las mejores estrategias que apoyen su práctica pedagógica cotidiana, comenzando por el número de alumnos inscritos en cada grupo, así como el intervalo de edades de los pequeños.
La propuesta curricular señala el trabajo y la atención individual, pero en muchas ocasiones esto se dificulta ante grupos numerosos, debido a faltas del personal por causas diversas, obligando a que el grupo de alumnos se divida entre las educadoras, razón por la que se buscaron estrategias para atender de la mejor manera a los preescolares. La Guía ofreció ese valioso recurso al poner de manifiesto las características de desarrollo de los niños en sus diferentes edades, lo que posibilitó ofrecerles situaciones didácticas graduadas e interesantes que favorecen sus aprendizajes, capacidades, habilidades y destrezas.
Observación en el aula
En los más recientes ciclos escolares, en más de la mitad de los planteles preescolares de la delegación Tláhuac, sector II, en el Distrito Federal, se ha detectado la dificultad que representa para las maestras enfrentarse en la práctica cotidiana con grupos numerosos, que corresponden no solamente a los niños de su grado y grupo, sino que además deben atender entre seis y diez alumnos más debido al problema ya mencionado de ausentismo docente, ya sea por un día, o en ocasiones, por semanas o meses.
En particular, se presenta el trabajo realizado en un jardín de niños, en un grupo de segundo grado del turno matutino, donde se realizaron múltiples observaciones a los 45 niños que lo integran, dentro del ciclo escolar 2006-2007.
Las observaciones, registradas en la bitácora del docente, dan cuenta de las actividades que realizan los alumnos en las jornadas diarias de juego y trabajo; en ella se ponen de manifiesto algunas características del grupo:
• El 2°A está integrado por 23 niños y 22 niñas, un total de 45 alumnos. Sus edades fluctúan entre los 4 años 8 meses y los 5 años 7 meses.
• El nivel socioeconómico de los padres es bajo, ya que el ingreso mensual promedio es de un salario mínimo y el nivel de escolaridad de los padres, primaria. La actividad económica preponderante es el comercio informal y las tareas domésticas.
• El promedio de número de hijos por familia es de tres. Hay 3% de madres solteras. También hay familias desintegradas o en vías de desintegración.
• La mayoría de las familias vive en casa de los suegros o en cuartos rentados; es mínimo el número de familias que ocupan departamentos de las múltiples unidades habitacionales de la comunidad.
En el desarrollo de las actividades en el aula, se observan en los alumnos los siguientes conceptos sensibilizadores:
• Intereses diferentes
• Falta de motivación
• Dificultad para aprender
• Dificultad para expresarse oralmente
• Falta de atención
La constante observación de los alumnos fue dando pauta para determinar cuál de estos aspectos sería objeto de investigación y búsqueda de estrategias de solución.
Centrar la atención en la dificultad para aprender llevó al análisis de las características de desarrollo de los niños, considerando las diferencias de edades, sus distintas capacidades, habilidades y destrezas, sus logros y dificultades.
La observación centrada en estos aspectos, así como la definición de los conceptos, fue guiando la determinación del sujeto de investigación, en el marco de la teoría sociohistórica de Lev Vygotsky.
En cuanto a la dificultad para expresarse oralmente, también se abordó con la teoría del mismo autor: el lenguaje desempeña un papel muy importante en la cognición. El lenguaje es un verdadero mecanismo para pensar, una herramienta mental; hace al pensamiento más abstracto, flexible e independiente de los estímulos inmediatos. El lenguaje permite imaginar, manipular, crear nuevas ideas y compartirlas con otros; es una de las formas mediante las cuales intercambiamos información, por lo que se establece que el lenguaje desempeña dos papeles: es instrumental en el desarrollo de la cognición, pero también forma parte del proceso cognitivo.
El lenguaje facilita las experiencias compartidas, necesarias para construir los procesos cognitivos.1 Recordemos que Vygotsky distingue tres etapas en el uso del lenguaje: la etapa social, la egocéntrica y la del habla interna.
En la etapa social, el niño se sirve del lenguaje fundamentalmente para comunicarse. El pensamiento y el lenguaje cumplen funciones independientes. El niño inicia la etapa egocéntrica cuando comienza a usar el lenguaje para regular su conducta y su pensamiento. Habla en voz alta consigo mismo cuando realiza algunas tareas. Como no intenta comunicarse con otros, estas autoverbalizaciones se consideran un lenguaje privado. En esta fase, el habla empieza a desempeñar una función intelectual y comunicativa.
Los niños internalizan el habla egocéntrica en la última etapa del desarrollo del habla, la del habla interna. La emplean para dirigir su pensamiento y su conducta.2 Vygotsky señala estas breves conclusiones al respecto:
1. En su desarrollo ontogenético, el pensamiento y el habla tienen raíces diferentes.
2. En el desarrollo del habla del niño se constata un estadio preintelectual y uno prelingüístico.
3. Hasta determinado momento, ambos siguen líneas diferentes, independientes entre sí.
4. En ese determinado momento, dichas líneas se encuentran, por lo que el pensamiento se hace verbal y el habla, racional.3
Además de las observaciones acerca de la expresión oral de los preescolares, se considera importante tomar en cuenta el rango de edades de los pequeños, pues en ocasiones funcionan como la zona de desarrollo proximal de la que habla Vygotsky, en la que el alumno más capacitado enseña al aprendiz.
Detectar los estilos de aprendizaje de los niños implicó observaciones atentas que proporcionaron un mayor conocimiento de los alumnos. En el grupo de 2°A se encuentran niños que aprenden de manera visual (12), otros de manera visual-auditiva (10) y los más (23) de forma kinestésica.
Fue determinante también darse cuenta del diferente nivel de desarrollo de los niños, que dificulta que avancen en sus capacidades, en sus aprendizajes, y obstaculiza el trabajo en equipo o de colaboración.
Es entonces que se hace necesaria la revisión de la Guía Portage de Educación Preescolar, que sirve a los docentes para evaluar el comportamiento del niño y planear actividades que conduzcan a la adquisición de destrezas. La Guía contiene objetivos que se basan en patrones de crecimiento y desarrollo normal y puede utilizarse con niños desde el nacimiento hasta los 6 años, así como con pequeños que presenten capacidades diferentes. Esta guía evalúa los siguientes aspectos:
• Área motora gruesa
• Área motora fina
• Área perceptivo-cognitiva
• Área del lenguaje
• Área de socialización
En dos momentos del año escolar, al inicio (septiembre 2006) como diagnóstico y al final (junio 2007), se llevó a cabo la evaluación en el grupo de 2°A, mediante la realización de diversas actividades que dieron cuenta de los objetivos que se plantean en las diferentes edades y que apoyan el trabajo docente al integrar equipos, al mediar la clase, etcétera.
En el Anexo 1 se muestra la planificación del trabajo para realizar la evaluación diagnóstica por medio de algunas situaciones didácticas. Además, se solicitó a los padres de familia dar respuesta a un cuestionario en el que se marcaba sí o no a las conductas que se señalaban de acuerdo con las áreas de la Guía Portage (por cuestiones de espacio no se presentan todos los ítems de la Guía), para cruzar la información de casa con la obtenida en las situaciones didácticas planeadas ex profeso.
Los resultados se clasificaron por edades de acuerdo con cada una de las áreas de la Guía, relacionándolas con los Campos Formativos que se plantean en el pep 2004, lo que permitió el trabajo por pequeños grupos, con integrantes de equipos de edades iguales o diferentes, según la intención pedagógica y la competencia a favorecer.
Anexo 1 |
Planificación del trabajo • Evaluación diagnóstica
• Jardín de niños: “Arboledas”
• Grado y grupo: 2° A
• Periodo: septiembre
Propósito. Que los niños:
• Desarrollen un sentido positivo de sí mismos; expresen sus sentimientos; empiecen a actuar con iniciativa y autonomía; regulen sus emociones; muestren disposición para aprender, y se den cuenta de sus logros al realizar actividades individuales o en colaboración.
• Adquieran confianza para expresarse, dialogar y conversar en su lengua materna; mejoren su capacidad de escucha; amplíen su vocabulario, y enriquezcan su lenguaje oral al comunicarse en situaciones variadas. |
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Competencias:
• Acepta a sus compañeros y compañeras como son y comprende que todos tienen los mismos derechos y también que existen responsabilidades que deben asumir.
• Mantiene el equilibrio y el control de movimientos que implican fuerza, resistencia, flexibilidad e impulso en juegos y actividades de ejercicio físico.
• Interpreta canciones, las crea y las acompaña con instrumentos musicales convencionales o hechos por él.
• Utiliza los números en situaciones variadas que implican poner en juego los principios de conteo.
• Practica medidas básicas preventivas y de seguridad para preservar su salud, así como para evitar accidentes y riesgos en la escuela y fuera de ella.
• Experimenta con diversos elementos, objetos y materiales que no representan riesgo para encontrar soluciones y respuestas a problemas y preguntas acerca del mundo natural.
Instrumento de evaluación: Guía Portage (ver cuestionario por edades). |
Situación didáctica “Nos conocemos”
Actividades / Intervención docente
La planificación de la primera semana considera actividades con todos los niños y educadoras, procurando acompañarlos en su camino inicial por el jardín de niños, con cariño y respeto, presentándoles actividades lúdicas placenteras que favorezcan los vínculos entre sus compañeros y con los docentes, a fin de que establezcan relaciones de confianza, disfruten de la nueva experiencia y se adapten a la escuela. Esta semana, y las subsecuentes, servirán para ir conociendo a todos y cada uno de los niños, mediante actividades que permitan obtener un diagnóstico de sus capacidades, habilidades y destrezas.
• Daré la bienvenida a los niños en el aula con globos, serpentinas y música. Los saludaré con el canto “El periquito azul”, invitándolos a aprenderlo. Al inicio de cada semana les enseñaré una forma distinta de saludarnos.
• En una rueda nos presentaremos: les diré mi nombre y les preguntaré el suyo lanzándoles un juguete de tela.
• En el patio, cada educadora dirá su nombre y el grupo que atiende, y se organizarán rondas por grupo para jugar de acuerdo con la música que se escuche: “La víbora de la mar”, “La rueda de San Miguel”, entre otras. |
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• Llevaré a los niños a conocer los baños y a mostrarles su uso. Estaré pendiente de sus actitudes y los apoyaré cuando sea necesario.
• En el aula, cantaré y bailaré con ellos utilizando música popular. Les enseñaré un canto para despedirnos.
• En el salón, les mostraré el material plástico de construcción que tenemos y los invitaré a conocerlo para que lo manipulen y jueguen con él de forma libre.
• En el aula de usos múltiples, proyectaremos una película a los niños, procurando la integración de todos al sentarlos con niños de otros grupos y con otras educadoras. Luego, de vuelta en el salón, los invitaré a que comenten acerca de la película que vieron, si les gustó o no, por qué, cómo se sintieron, etcétera.
• Mostraré a los niños los libros del área de biblioteca, los invitaré a que los conozcan y les leeré uno; luego les propondré que hagan un dibujo utilizando materiales diferentes como crayolas, plumones y pintura vinílica.
• Jugaremos en un circuito de educación física, en el que cada grupo irá pasando con su educadora a jugar con pelotas y canasta de básquetbol, colchonetas, cuerda, aros y paracaídas.
• Comenzaré a proponer a los niños algunos acuerdos para la mejor convivencia en el aula y la escuela, como esperar su turno para hablar, ir al baño uno a la vez, permanecer en el salón.
• Trabajaré con ellos la forma de lavarse y secarse las manos antes de tomar el desayuno, así como comer sentados, no hablar con la boca llena y tirar la basura en el bote.
• Invitaré a los niños a conocer el salón de Cantos y Juegos, y junto con la maestra, les enseñaré el canto “Una rueda”, moveremos el cuerpo con “La tía Mónica”, haremos un ritmo con las palmas y jugaremos al “Lobo”. Sentados en el piso, motivaré a los niños a comentar acerca de la actividad, si les gustó, por qué, si les gustaría jugar en casa con su mamá. Luego, procuraré abundar en la conversación con algunos de ellos: si tienen hermanos, cómo se llaman, cómo se llama su mamá, su papá, si tienen abuelitos, qué les gusta comer, a qué les gusta jugar...
• Haremos un recorrido por toda la escuela y volveré a presentarles a cada educadora y a la directora. Les propondré hacer una representación libre con plastilina de colores.
• En el patio, jugaré con los niños con paliacates, procurando que utilicen diferentes partes de su cuerpo, siguiendo instrucciones tanto en movimiento como en un solo lugar: arriba, abajo, adelante, atrás.
• Contaré a los niños el cuento “Queta, la vaca coqueta”. Los invitaré a que imiten los movimientos de la vaca y luego a que hagan una representación del cuento utilizando cartón, acuarelas y papel de colores. |
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• En el patio, jugaré con los niños a “Las estatuas de marfil” y “A pares y nones”. Luego, en el salón, los invitaré a que expresen si les gustó, por qué, a qué les gusta jugar en su casa, con quién juegan, etc., procurando la participación de todos los pequeños.
• Les propondré que elaboremos entre todos un mural de los niños de nuestro grupo, en el que aparezcan todos y cada uno de ellos, utilizando cartulina, papel de colores rasgado, pintura vinílica, pegamento, etcétera.
• En el aula, platicaré con los niños acerca de las cosas que hay en el salón, cuáles les gustan a ellos y por qué. Procuraré que se fijen en las formas básicas, comenzando por el círculo, cuadrado o triángulo, de acuerdo con lo que ellos digan, y buscaremos objetos que tengan esa figura. Les sugeriré que armen o construyan objetos o sujetos con figuras de colores.
• Trabajaré con ellos el lavado de manos después de ir al baño y antes de comer, procurando que cuiden el agua y no se mojen la ropa para que no se enfermen. |
Situación didáctica “Interactuemos con los cuentos del salón”
Actividades / Intervención docente
• Como parte de la Evaluación diagnóstica, trabajaremos en pequeños grupos con 4 o 5 niños cada día, proponiéndoles una serie de actividades en las que se pretende que los niños pongan de manifiesto sus capacidades, habilidades y destrezas, a partir de la lectura de un libro. Mientras, brindaré al resto del grupo material diverso: gráfico-plástico, de construcción, rompecabezas, etcétera.
• Invitaré a 4 o 5 niños a jugar conmigo y les comentaré lo que vamos a hacer. Sobre una mesa habrá varios libros, de entre ellos tendrán que elegir el que voy a leerles y les diré la consigna: “Necesito hallar el libro que les voy a leer, se llama Choco encuentra una mamá y se trata de un pájaro amarillo, ¿cuál será de todos estos? Pondré atención a los índices o referencias que utilice cada uno de los niños para tratar de localizar el ejemplar. Cuando señalen uno, les preguntaré: ¿cómo supiste?, ¿en qué te diste cuenta?, ¿qué dirá ahí?, ¿de qué se tratará el cuento? Haré las anotaciones correspondientes considerando las actitudes de los niños, si observan, si esperan a que otro tome la iniciativa, si responden a las preguntas o permanecen callados, si argumentan sus respuestas…
• Una vez encontrado el libro, lo leeré desde la portada, con el título y nombre del autor, les diré que primero leeré cada página y enseguida les mostraré las imágenes. |
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Los invitaré a que hagan un dibujo del cuento utilizando materiales diversos como cartulina, hojas, plumones, lápices de colores, crayolas y pintura vinílica, indicándoles que traten de recordar a cada personaje y que si quieren escriban su nombre.
• Invitaré a uno por uno a que den respuesta a preguntas acerca del cuento que les acabo de leer: ¿te gustó?, ¿por qué?, ¿cuántos personajes había en la historia?, ¿cuál te gustó más?, ¿por qué?, ¿en dónde vivía cada animal?, ¿cómo se sentía Choco?, ¿por qué?, ¿la señora oso podía ser su mamá?, ¿por qué?, ¿por qué creía Choco que la jirafa, el pingüino, la morsa, podían ser su mamá?
• También los motivaré para que expresen si el cuento les provocó algún sentimiento, que argumenten si fue risa, llanto, tristeza, alegría, enojo.
• Les propondré que imiten los movimientos de los animales que son personajes del cuento, para propiciar la expresión corporal, observando si participan espontáneamente o esperan a que otro inicie para imitarlo.
• En el salón, cada uno en una mesa tendrá un juego de tarjetas con los personajes del cuento y un recipiente con dulces. Les daré una hoja y lápiz, solicitándoles que escriban su nombre, como puedan o sepan. Luego les preguntaré cuántos animales aparecen en el cuento, y solicitaré que escriban la respuesta en la hoja. Luego, cuántos hijos esperaban en casa a la señora oso (y que también lo escriban).
Enseguida les diré: “Choco quiso compartir los dulces que tenía con la jirafa, el pingüino, la morsa y la señora oso, les dio uno a cada uno, pongan un dulce a cada personaje, ¿cuántos dulces les dio en total?, escríbelo en la hoja. Y si les pone otro, ¿cuántos dulces serán en total? Escríbelo en la hoja.”
También los invitaré a que hagan un dibujo del cuento utilizando materiales diversos como cartulina, hojas, plumones, lápices de colores, crayolas y pintura vinílica, indicándoles que traten de recordar a cada personaje y, si quieren, que le pongan su nombre. Los interesaré para que escriban la historia como ellos puedan (grafías convencionales o no, palitos-bolitas, etcétera).
Finalmente, elaboraré el registro de cada uno de los niños, poniendo atención a todos los lenguajes que utilicen: verbal, corporal, gestual, entre otros. |
Actividades permanentes:
• Las relacionadas con el juego y sus diferentes formas de acuerdo con la intención que se desea lograr, apoyando el proyecto escolar que pretende que la ludoteca sea una forma de promover, favorecer y desarrollar el aprendizaje en los niños. |
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Otras competencias:
• Utiliza el lenguaje para regular su conducta en distintos tipos de interacción con los demás.
• Construye sistemas de referencia en relación con la ubicación espacial.
• Reconoce que los seres humanos somos distintos, que todos somos importantes y tenemos capacidades para participar en sociedad.
• Obtiene y comparte información a través de diversas formas de expresión oral.
• Se expresa por medio del cuerpo en diferentes situaciones con acompañamiento del canto y de la música.
• Utiliza objetos e instrumentos de trabajo que le permiten resolver problemas y realizar actividades diversas.
• Comunica y expresa creativamente sus ideas, sentimientos y fantasías mediante representaciones plásticas, usando técnicas y materiales variados. |
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Conclusiones
Una vez terminada la evaluación se pudo ubicar a los niños de acuerdo con su nivel de desarrollo y mejorar con ellos la organización del trabajo en el aula, favoreciendo su aprendizaje y el avance en sus capacidades, habilidades y destrezas.
También se obtuvo un mayor conocimiento de las características de todos y cada uno de los niños que integran el grupo, de sus estilos de aprendizaje, lo que permitió planear situaciones didácticas que promovieran los aprendizajes, sin perder de vista la posibilidad de que los menos expertos aprendan de los expertos, al presentarles actividades que representen retos a superar.
Se considera que los niños pueden mejorar su expresión oral socializando con otros en actividades en pequeños grupos, de manera que impliquen el trabajo y el juego en situaciones didácticas específicas y el eje sea el campo formativo Lenguaje y comunicación (Área del lenguaje en la Guía Portage).
Referencias
BODROVA, E., “Introducción a la teoría de Vygotsky”, en Herramientas de la mente, SEP, México, 2004.
CRAIG, Grace J., Desarrollo psicológico, Pearson, México, 1997.
DIKER, Gabriela, “Organización y perspectivas de la Educación Inicial en Iberoamérica: principales tendencias”, en Revista Electrónica de Investigación Educativa, Buenos Aires, 2005.
MEECE, J. “Desarrollo cognoscitivo: las teorías de Piaget y Vygotsky”, en Desarrollo del niño y del adolescente. Compendio para educadores, McGraw Hill/sep, México, 2000.
SCHUNK, Dale H., Teorías del aprendizaje, 2a. ed., Pearson Educación, 1997.
S.BLUMA, M. Sherer, A. Frohman y J. Hilliard, “Guía Portage”, en Revista Electrónica de Investigación Educativa, Buenos Aires, 2004.
SEP, Programa de Educación Preescolar, Conaliteg, México, 2004.
VILLARINIi, Ángel, El currículo orientado al desarrollo humano integral, Universidad de Puerto Rico, Puerto Rico, 2002.
VYGOTSKY, Lev, Pensamiento y lenguaje, Paidós, Barcelona, 1995. |
* La Guía Portage de Educación Preescolar –pgee, por sus siglas en inglés– (creada en Estados Unidos a principios de la década de1970) es un programa de estudios de desarrollo dirigido a niños de 0 a 6 años, que consta de tres partes: 1) un fichero de actividades; 2) una lista de objetivos, y
3) un manual de instrucciones donde se describe el uso de la guía, la planeación de las metas
del currículo y la puesta en práctica de dichas metas
(véase http://www.portageproject.org/spanish/PGEE_bro.htm).
1 E. Bodrova, “Introducción a la teoría de Vygotsky”, en Herramientas de la mente, sep, México, 2004.
2 J. Meece, “Desarrollo cognoscitivo”, en Desarrollo del niño y del adolescente, McGraw Hill/sep, México, 2000.
3 Lev Vygotsky, Pensamiento y lenguaje, Paidós, Barcelona, 1995. |
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