Qué es el arte, sino una manera de ver.
Thomas Berguer
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Despintado con pincel sobre cartoncillo.
Foto: Guadalupe Rosas y Francisco Antonio Ledesma. |
Material
• Pigmentos: pintura vinílica en los colores rojo, amarillo, azul, blanco y negro; crayolas de colores.
• Soporte: papel kraft de 70 x 70 cm (dos tramos por niño), octavos de pliego de papel china –variedad de colores oscuros– (seis octavos por niño).
• Utensilios: recipientes para agua y pintura.
Instrumentos y herramientas
• Pinceles de 1 y 1.5 cm de ancho
• Brochas de 1 y 2 pulgadas de ancho
• Esponjas de diferentes tamaños (mínimo de 10 x 10 cm)
Material de apoyo didáctico
• Tijeras
• Pegamento
• Un litro de cloro para uso doméstico
• Trapos
Actividad A. El juego de las nubes de esponja
Para iniciar esta actividad se harán algunos comentarios acerca del viento: ¿qué es?, ¿qué hace?, ¿para qué sirve? Diremos a los niños que el viento es aire en movimiento. ¿Dónde lo han visto? Les haremos recordar imágenes como el viento levantando la ropa o el polvo, moviendo los árboles o despeinándonos el cabello. ¿Para qué sirve? Les platicaremos que el viento hace girar rehiletes, volar cometas, ayuda a mover molinos e impulsa los barcos de vela.
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| Los niños buscarán figuras en las manchas que hicieron y se les indicará que marquen los contornos y luego las recorten para que hagan una composición pegando todo. |
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| Foto: Guadalupe Rosas y Francisco Antonio Ledesma |
Después se dirigirá la charla hacia el viento que también sabe pintar: lo hace en el cielo con las nubes, mostrando obras momentáneas que sólo descubren quienes todavía saben mirar e imaginar. ¡Hoy todos jugarán a ser el viento que pinta!
Antes de comenzar a pintar haremos un ejercicio de relajación. Se les pedirá a los niños que se recuesten en el piso y que con los ojos cerrados hagan tres respiraciones profundas, se les dirá que imaginen cómo se convierten en viento con cada respiración que toman. En la primera respiración profunda se les pedirá que se relajen de los pies a la cintura; en la segunda, se relajarán de la cintura a los hombros, y en la tercera, el cuello y la cabeza. Se les pedirá que permanezcan así por unos minutos e imaginen que están mirando en el cielo nubes que forman diferentes figuras. Si es posible, se les pondrá alguna grabación con sonidos de aves, un río que corre o el viento que sopla. Esto lo harán durante el tiempo que el profesor considere necesario, pues se trata de un ejercicio para enfocar la atención e iniciar con “El juego de las nubes de esponja”.
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| Despintado con pincel sobre papel de color. Foto: Guadalupe Rosas y Francisco Antonio Ledesma. |
Para comenzar a pintar se les dará a los niños recipientes con pintura diluida (una parte de agua por tres de pintura) y esponjas, y se colocará el papel kraft sobre el suelo. Como ellos son el viento, moverán las nubes del cielo y las nubes serán las esponjas con pintura. Cada vez que los niños tomen una esponja se colocarán frente al papel y dejarán caer la esponja con pintura, así lo harán varias veces; si lo desean, con el mismo color, o bien, cambiando de esponja y de color. Mientras se seca un poco el trabajo, se les entregará pegamento, tijeras, crayolas, pinceles y brochas. Se pedirá que observen lo que han hecho y que busquen figuras en las manchas como se buscan figuras en las nubes. Cuando las encuentren, les indicaremos que marquen los contornos y luego las recorten. Si ellos consideran necesario agregar detalles a las figuras, que los dibujen con pinceles. Con estos recortes, entonces se solicitará que hagan una composición en el otro tramo de papel kraft, pegando todo y dibujando con crayola el resto de los objetos que necesitan, pintando de manera libre. Se les explicará que los pinceles y las brochas son para utilizarse de distintas maneras: las brochas se usan para abarcar áreas grandes, y los pinceles, para las cosas pequeñas y finas.
Esta actividad está encaminada a evocar objetos e identificarlos en manchas; con ello se fortalece su imaginación y memoria, además de practicar y alternar el uso de la psicomotricidad fina y gruesa.
Variante: se pueden cambiar las esponjas por bolas grandes de estopa.
Actividad B. Las nubes sobre el cielo de color
Se entregará a los niños el papel de china de colores, los pinceles, las brochas limpias y los recipientes con cloro diluido (una parte de cloro por ocho de agua). Les diremos que el ejercicio consistirá en revelar imágenes en el color. Remojarán un poco las brochas o pinceles en el cloro, los escurrirán y los pasarán sobre el papel de color. En seguida, observarán que el papel se destiñe donde pasan el instrumento, de manera similar a los trazos que dejan las nubes blancas en el cielo. Harán los dibujos que deseen con esta técnica. Se puede combinar el tamaño y la forma de los papeles.
Variante: para niños mayores de 8 años esta técnica se puede trabajar con cartoncillo de colores oscuros y con cloro sin diluir. Darán pinceladas con el cloro y dejarán secar un poco; después, pueden repasar la forma y agregar más trazos para obtener diferentes intensidades de despintado. Se debe tener cuidado con el manejo de este líquido.
Observaciones
Mencionamos esto en ocasiones anteriores, pero es importante recordar que los niños siempre deben vestir batas u overoles para protegerse o ropa vieja que no les importe manchar o salpicar con los materiales que se usan, pues es muy limitante para el trabajo plástico el cuidado excesivo de la ropa y su limpieza. Finalmente, recordamos que el elemento de expresión visual que trabajan los niños en esta actividad es la línea y la mancha.