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Correo del Maestro Núm. 144, mayo 2008

La cultura de la legalidad
Propuestas para el sistema educativo

Juan Gerardo Paredes Orea
Yolanda Sassoon

El salón de clase es el espacio idóneo para que los alumnos puedan dialogar y generar discusiones en torno a la construcción de la cultura de la legalidad.www.sanpedro.gob.mx

La sociedad mexicana de nuestros días vive una situación en la que los valores universales se trastocan por actitudes contrarias al respeto de las leyes. En todos los órdenes de la vida se observa la falta de disposición por parte de los ciudadanos en general para respetar el Estado de Derecho, desde los aspectos más simples de la vida cotidiana hasta los ámbitos educativos, profesionales y políticos.

Los espacios y procesos de ilegalidad aumentan día con día; presenciamos los manejos de políticos corruptos, de personas que compran títulos profesionales, de defraudadores, de conductores que no respetan el reglamento de tránsito, de asaltantes, de alumnos que compran los exámenes o, lo que es peor, van armados a las escuelas. Las calles están inundadas de piratería: música, películas y hasta libros son algunos de los productos ilegales que se compran diariamente a gran escala, sin que la autoridad y la sociedad civil haga algo para remediar tal situación.

Vivir sin leyes equivale a estar en una sociedad caótica, en la que la convivencia deja de ser pacífica y respetuosa. El desarrollo de la economía y del bienestar de todos se ve bloqueado por mafias que controlan la economía informal. La falta de respeto hacia las normas y leyes empobrece los valores y la cultura de una sociedad. 

Ante todo el panorama anteriormente descrito, es urgente que las escuelas de secundaria se conviertan en espacios interesados en fomentar la cultura de la legalidad entre los alumnos. El objetivo es construir una nueva sociedad que privilegie los valores universales, como un entorno fundamental para la convivencia digna de los seres humanos.

Definición de cultura de la legalidad

Para comprender el concepto de cultura de la legalidad es necesario establecer qué es el derecho. Éste es el conjunto de leyes que regulan las relaciones de los seres humanos en sociedad, y es obligatorio acatar estas leyes.

Por lo tanto, podemos definir la cultura de la legalidad como “la manera en que el derecho es conocido, difundido y acatado por un pueblo”.

El respeto a las leyes por parte de los miembros de una sociedad sin la necesidad del control de un Estado altamente coercitivo quiere decir que entre la población existe una verdadera cultura por las leyes y, en consecuencia, un convencimiento propio del Estado de Derecho. Es decir, los ciudadanos cumplen con las leyes por una firme convicción y no por temor a ser sancionados.

La cultura de la legalidad en el sistema educativo

El Programa Nacional de Educación 2001-2006 sostiene la necesidad de formar niños y jóvenes de educación básica con actitudes y valores necesarios para ejercer una ciudadanía competente y comprometida.

Es decir, es imprescindible que las escuelas abran espacios para la promoción de la cultura de la legalidad, en donde los docentes asuman un papel de coordinadores con sus alumnos y en donde se promuevan la crítica, el análisis y la reflexión sobre su entorno social y sobre las leyes.

Si tomamos en cuenta el Programa Nacional de Educación, es necesario construir un programa o proyecto escolar de cultura de la legalidad para que los alumnos reflexionen, analicen y comprendan el porqué de la delincuencia, la violencia y la corrupción en nuestras sociedades y la manera en cómo afectan a la convivencia social y a la democracia.

Los salones de clase son los espacios idóneos para que los alumnos puedan dialogar y generar discusiones en torno a la construcción de esa cultura de la legalidad. En la medida en que los alumnos reflexionen y que ese aprendizaje sea significativo, se irán formando ciudadanos con múltiples capacidades de respeto hacia las leyes, que les servirán para incorporarse a la sociedad y para hacerla dinámica; capaces de apoyar el Estado de Derecho, de participar en el ambiente público y político, y de tener una convivencia pacífica con las otras personas.

Estrategias para fomentar la cultura de la legalidad en las escuelas

¿Cómo acercarnos a la cultura de la legalidad? La Secretaría de Educación Pública contaba con un programa de estudio optativo para el nivel secundaria. Sin embargo, desde hace dos años dejó de funcionar por cuestiones de política interna. Aun así, este programa solamente se llevó a cabo en pocas entidades de la República Mexicana, por lo que la mayoría de los alumnos quedó exenta de los beneficios que hubiera podido proporcionar.

No sabemos a ciencia cierta los resultados obtenidos por este esfuerzo aislado, debido a que no existió ninguna evaluación. Por ello es imperioso que los docentes cuenten con estrategias y actividades para coordinar un taller o una clase de cultura de la legalidad.

¿En qué material podemos basarnos?

Para reflexionar sobre la cultura de la legalidad no es necesario invertir dinero en videos o material costoso. Generalmente es posible aprovechar el material que está en casa, en la calle o en los salones de clase, como:

• periódicos

• revistas

• películas

• programas de televisión

• libros

¿Qué características deben tener estos materiales?

Cada uno de los materiales mencionados representa un potencial enorme para que los alumnos construyan el conocimiento, ya que los periódicos y las revistas muestran una extensa gama de los diferentes conflictos con que la sociedad se enfrenta día a día. Desde la nota roja, pasando por la vida política, hasta el ámbito económico.

El cine es una fuente inagotable para que los alumnos reflexionen de manera relajada y entretenida sobre la cultura de la legalidad. Hay películas que por su temática son estupendas para ser vistas y discutidas, por ejemplo:

Casino, de Martin Scorsese, 1999.

Buenos muchachos (Goodfellas), de Martin Scorsese, 1990.

El señor de las moscas (Lord of the flies), de Harry Hook, 1990.

Cuando el destino nos alcance (Soylent green), de Richard Fleischer, 1973.

Las dos últimas están basadas en libros, por lo que se podría comparar la versión literaria con la fílmica. Por ejemplo, en El señor de las moscas, del escritor británico William Holding, se muestra un grupo de niños en el que no hay respeto por las leyes y, por ende, la sociedad es caótica y el fuerte aplasta al débil.

Los programas de televisión –noticiarios y series– pueden ser de gran ayuda, en la medida en que el docente coordine bien la estrategia. Incluso los deportes ayudan a reflexionar sobre la importancia del respeto a los reglamentos.

¿De qué manera podemos utilizar ese material?

Es posible emplear los diversos materiales a que hacemos referencia de diferentes formas; por ejemplo, hacer círculos de lectura comentada, cine-debate, elaboración de cuentos a partir de una experiencia o de una imagen, reflexiones o discusiones en equipo, lecturas en voz alta, representaciones teatrales, exposiciones en clase, investigaciones en el salón de clase o en la calle, dibujos y fotografías tomadas por los alumnos acerca de los problemas de la sociedad (y elaborar un álbum o un blog), entre otras estrategias. No hay límites para elaborar las dinámicas, el único obstáculo es la falta de imaginación.

Bibliografía

lópez Ugalde, Antonio y Concepción Chávez Romo, Cultura de la legalidad. Respetemos las leyes para vivir mejor, McGraw-Hill Interamericana, México, 2004, 150 pp.

sep, Formación ciudadana, hacia una cultura de la legalidad. Guía del docente, asignatura optativa para el tercer grado de educación secundaria, Secretaría de Educación Pública, México, 2003,123 pp.

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